Periodista, 31 años casada con periodista. Me gusta la música, los perros (Freddo, el más lindo), el cine, los libros (Palahniuk, Bayly, Fuguet, Izaguirre... maestros!!). Eso.

miércoles 27 de diciembre de 2006

Ha pasado el tiempo....

Ufff, ha pasado muchísimo tiempo, Benjamín ya nació, es un niño exquisito que ya tiene 5 meses, volví a la pega (sigue siendo una lata), hoy cumplo 33 años, etc, etc, etc. Prometo pasar luego por aquí y contar algo entretenido.

viernes 12 de mayo de 2006

Benjamín


Les presento a Benjamín. Él es uno de los motivos por los que no me había paseado por estos lados. La verdad es que la falta del cigarrito me ha tenido muy poco inspirada, y bueno, también la falta de tiempo, y el sueño, muero de sueño todo el rato...

Estoy embarazada. La verdad es que lo estoy hace rato. Ya van a ser 7 meses en unos días más. Estoy en plena etapa ansiosa, de que nazca luego y todo eso. Ya habrá tiempo para contarles todas mis experiencias.

Por mientras los dejo con Benjamín, que está feliz pensando con su manito en la frente....

lunes 6 de febrero de 2006

5 razones para no ir a ver a U2

Siguiendo con las publicaciones ajenas, aquí va una escrita el viernes 3 de febrero en la revista Wikén de El Mercurio por mi amigo Sergio Paz. Le encuentro toda la razón a todo lo que dice, salvo que yo no fui a ver a U2 la vez anterior que vinieron. Nunca me han gustado mucho, sólo cuando fui adolescente tararié (y bailé) algunos de sus lentos. Además de eso, encuentro que Bono es una de las figuras del espectáculo mundial más detestables que existe en estos días. No le creo nada, eso me pasa con él. Siempre me ha parecido muy sospechoso ponerle tanta onda a la solidaridad y las causas humanitarias.

En fin, para quienes no tengan ni una gana de ver a estos irlandeses, o no tienen plata, aquí van las razones de Paz para no ir a su concierto. (Copiaré el texto ya que los pelotudos de Emol mantienen sus links sólo por una semana):

5 razones para no ir a ver a U2 (Por Sergio Paz)

1) Ya fui: Y lo pasé bien. Muy bien. Me gustaron. Rayé con la escenografía. Encontré increíble que se pusieran la camiseta de la Roja. Me emocioné cuando cantaron "With or without you". Pero ya está. Con una está bien. Ver dos veces la misma película es, derechamente, convertirse en fan. ¿O me van a decir que no tocarán las mismas canciones? ¿Incluso en el mismo orden? ¿O que no va a estar la morena de ojos azules que ocho años atrás me gustaba tanto y ahora, de nuevo, va a estar enferma de quemada porque se escapó de Santo Domingo y se vino en el Audi del idiota de su pololo (ahora esposo) que también encuentra que U2 es lo más increíble que hay, galla?

2) La tarjeta Ripley: No tengo tarjeta Ripley. O está copada. Da igual. ¿Endeudarse para ver a U2? ¿Pagar el recital en cuotas como si se tratara de un pack de calzoncillos en liquidación de verano? ¿Y para qué si dicen que hasta sale más barato ir a Buenos Aires, con hotel incluido? A ver ¿De quién es la culpa de que el recital en Santiago sea el más caro de toda la gira Vértigo Tour? ¿De DGmedios? ¿O de los propios U2 que antes cantaban "fans kids, I dont need it" y resulta que ahora parece ser lo único que precisan? Si les preocupa tanto la pobreza en el Tercer Mundo, ¿por qué no cobraron precios para sudacas? ¿O qué creen? ¿Qué Chile es la nueva Finlandia? Mmm. "Vértigo Live in Chicago" está bien. Me sé de memoria el DVD. Pero seamos sinceros. En ninguna cuneta se necesita tarjeta de multitienda.

3) Más de lo mismo: Hasta "Zooropa" bien. Todo bien. Valía la pena comprar uno a uno sus discos. Piratearlos: lo que fuera. Pero desde que salió "Pop", U2 se convirtió en todo lo que odiaba, todo lo que no quería ser. Más cuando salen de gira. No sé qué pasó, pero algo pasó. ¿"Achtung baby" dejó la vara muy alta? Puede ser. Puede que no también. Y, en verdad, puede que sólo esté escribiendo idioteces. Pero en mi boluda (y modesta) opinión, U2 ahora está bien para un especial de MTV. No lo dije yo. Alguien lo dijo: "Cuando a una banda sólo la puedes disfrutar en un estadio, es símbolo inequívoco de que algo malo pasa con esa banda". El otro símbolo es que aparezcan en la portada de "Rolling Stone". Y, no sé ustedes, pero yo no compro "Rolling Stone".

4) El factor Bono: Nada es gratis en la vida. Y, haber interpretado a "The Fly" o "MacPhisto", no lo fue tampoco para el bueno de Bono. Algo pasó con Paul. Más ahora que quiere ser la nueva Madre Teresa de Calcuta. No me van a decir que no: ir a ver a Bono es como ir a ver al Papa. Nada contra el Papa, obvio. Todo lo contrario. Pero el camino de la santidad no parece ser la senda que uno supone para un rockero, por muy católico que sea el rockero. No soy de los que lo recriminan porque haya dicho que Borges era chileno. De hecho, si algo me molesta, son sólo sus lentes Armani: día y noche. Qué daría yo para tener unos lentes así. Y verme la mitad de bien. Pero, chuta. Entiendo que la idea forma parte del proyecto RED, cuyo loable objetivo es combatir el sida en África. ¿Pero con lentes? ¿No podría haber sido con calcetines? Sospechas. Sólo sospechas despierta Bono. Todos sabemos que, años atrás, combatió la hambruna en Etiopía. ¿Pero qué? ¿Eso le sirvió más a su propia imagen o a los africanos? ¿O no es acaso por eso que Bono abraza a Bush? ¿Qué va a hacer ahora en el Nacional? ¿Cantar a dúo con Michelle Bachelet?

5) Franz Ferdinand: Ya están liberados. Aleluya. Ya no es necesario ir a U2 para ver a los escoceses que, seguramente, arrasarán en los Grammy y en los Brit Awards. Y eso es todo. Take me out.

(Columna escrita por Sergio Paz publicada el 3 de febrero en Revista Wikén, de El Mercurio)

sábado 4 de febrero de 2006

Crazy Bitches

Mi amiga Romina fue invitada a postear en New Kids on the Blog, donde habla de las Crazy Bitches. Está muy divertido, me reí mucho. Léanlo.

Mis vacaciones ya se acaban. Sólo me he dedicado a dormir, comer y leer. Nada más. Tampoco he necesitado nada más. Sólo me gustaría prolongarlas, pero no se puede...

jueves 26 de enero de 2006

Fashion Emergency (o Servicio de Utilidad Pública)


Ok, lo diré y no me importa nada:

Encuentro súper choro que Chile haya sido portada en todo el mundo por tener una mujer presidente, y que ahora las mujeres se crean un poquito más el cuento porque una de su mismo género va a gobernar el país y tal. Lo que me tiene realmente mal, es que - aunque haya ganado sus votos sin que a la gente le importara mucho su look- siga insistiendo en el mismo estilo-sin-estilo, o mejor dicho, que siga vistiéndose como cualquier cosa, menos como Jefa de Estado.

Los pro Bachelet dirán que ésta es una reverenda tontera, que hay cosas mucho más importantes de las que preocuparse, y sí que las hay (Si no, pregunten cómo anda la cosa en el Ministerio de Educación, con el tema de la asignación de los créditos para los universitarios), que Michelle no se fija en esas cosas porque lo que a ella realmente le importa es la gente y bla, bla, bla....

Los que no votaron por ella dirán que ya a estas alturas estamos perdidos, que qué se puede esperar de una mirista como ella, de una mujer que no tiene ni hombre al lado (o sea "no tiene familia", como he escuchado o leído por ahí), que más encima está gorda, etc, etc, etc.

En fin, a mí me da lo mismo lo que opinen los de aquí y los de allá, yo sólo quiero dar algunas sugerencias:

- Existe una gran variedad de gafas realmente lindas para que pueda escoger, esas que usa no le quedan bien. Ah, y el antirreflex no es tan caro, no vendría nada de mal aplicarlo y no andar brillando con las gafas por todos lados.

- Verse bien aunque una esté gordita ES POSIBLE. Si no, pregúntenle a Vivi Kreutzberger y a la misma Señora Luisa, que ha aprendido bastante en estos años, ya que - sin ser una Martita Larraechea - ha superado algunas pruebas importantes, como esa vez en que se tuvo que vestir de etiqueta cuando visitó a los Reyes de España. Si la ven en la foto, se ve mucho más elegante que Michelle: combina los colores, se peina bien, etc, etc. etc.

- Michelle: el celestito clarito, el amarillito palidito, el verdecito agua, todos los tonos pastel y el blanco NO TE QUEDAN BIEN. Salvo que vayas al solarium y agarres un poquitín de tono, o sepas combinarlo con otro color, pero con esos colores te ves muy mal, en serio.

- El rojo tampoco, al menos no ese rojo que siempre usas. Quizá en invierno puedas jugar con algunas tonalidades de ese color, pero al menos en esta calurosa temporada, lo único que has conseguido es verte realmente anticuada con ese color. (Si quieres, puedes pedirle algunos consejos a Chol Alvear sobre el tema, ela sí que sabía verse bien de rojo).

- El pelo: me importa tres pepinos que tu asesora de imagen sea la "Olguita" de TVN. Eso no le dice nada a nadie. Es más, en realidad dice bastante, pero bastante en el aspecto negativo. Creo que una Presidenta de la Nación no puede tener como asesor de imagen, de pelo, vesuario o maquillaje, a la misma que día a día le arregla los cachirulos y el caracho a personajes como Maura Rivera, Yamna Lobos, Rafael Araneda, Jorge Hevia, Julio César Rodríguez, Nelson Mauri y una larga lista de "rostros" del Canal de Todos. ¿Qué es esto? Por favor !!!! Dejemos a señora Olguita en sus cosas y busquemos a alguien con mayor experiencia, más mundo o mejor gusto, ya?

Ah, estábamos en el pelo. Debes dejarlo crecer, eso es urgente!!! Dicen que si te echas anticonceptivos molidos en la cabeza crece rápido, yo nunca lo he hecho, pero en una de esas... También existen las extensiones, no es necesario que te pongas unas tan largas como las de Daniella Campos, pero con el pelo un poquito más largo estoy segura que cambiaría la cosa. También debemos modificar el tono, no sé si más oscuro o más claro, pero definitivamente debemos cambiar ese color de pipí que tienes. Quizá hasta cambiando la tintura resulta, pero debes erradicar de tu cabeza ese color a teñido de peluquería barata. (Ya, lo dije y qué....).

- El maquillaje: por 35 lucas en MAC te hacen un espléndido curso, y pucha que sirve!, te lo digo por experiencia propia. Y si tú no tienes tiempo para hacerlo (que de seguro no lo tienes), puedes mandar a la que te arregla todos los días, a una de tus hijas, a tu nana o a la misma señora Olguita, si es que insistes en que ella se haga cargo de tu look. El punto es: si eres paliducha, tienes el pelo amarillo, y te vistes con tonos pastel, no puedes insistir en el amarillo o el doré en tus ojos, por mucho que se esté usando en estos días. Trata de darle profundidad a tu mirada, que tus ojos se vean más grandes - no como de chinito- marca los pómulos, resalta más tu boca, puedes engrosarla un poquito, pero no se te ocurra el implante de labios, con maquillaje de verdad que lo puedes lograr, bueno???

- Vestuario: hay tanta tela bonita, tantos colores, tanta vieja buena pa la costura, tanto diseñador fashion, tanto, tanto, que no entiendo cómo aún no logras dar en el clavo con este tema. El traje azul el día que diste el discurso después de haber resultado presidenta electa, era atroz, quizá el color no era tanto, el género daba un brillo que se veía hasta bonito, pero EL BOTÓN DORADO TIPO CHAQUETA NAVAL NO TE LO PUEDO PERDONAR. No poh, Michelle, horrendo!!! Tampoco el cuello ese, que a Letizia de Asturias le queda espléndido, pero a tí no pues niña, si hay que ajustarse a la realidad. Si tuvieras un cuello de cisne como el de ella o uno normal como el de cualquier otra está bien, se vería precioso, pero con tu cuello no se puede, así de simple. Hay que hacer un trabajo profundo en todo lo que es traje, poleritas para el traje, polleras, pantalones y chaquetas, ya?

- Accesorios: elimina ahora mismo esas argollas horrosas. Me da lo mismo si son de oro blanco, amarillo o platino, se ven FEAS, o al menos a tí se te ven mal. También vamos eliminando esos collarcitos-tipo-cordoncito-de-plata-o-alpaca. Hay muchos collares y aros bonitos que no son necesariamente joyas caras, pero que se pueden ver muy bien. Busca las piedras naturales o semi preciosas, PERO NO LAPIZLÁZULI, eso sólo le queda bien a las gringas que se los llevan como souvenirs. Busca un reloj bonito, y - aunque no estés casada, ni comprometida- un anillo discreto se vería bien en tu mano, para que se vea un poco más femenina, ¿no crees?

Quizá algunas personas pueden pensar cómo me puedo fijar en tanta cosa frívola habiendo tanta delincuencia, pobreza, desigualdad, etc en el país, pero recuerden chiquillos que la presi es la que lleva el nombre de Chile al resto del mundo, y así es como nos verán afuera. ¿O quieren que seamos como comentados tal como el Evo Fashion de nuestros vecinos bolivianos??? Ahora todos creen que por este lado del cono sur se usa el chaleco de alpaca en toda ocasión. (Y ojo que no tengo nada en contra del chaleco de lana ni nada por el estilo, ok?)

- Zapatos: la verdad es que una de las cosas por las que yo prometí que no votaría por tí es por unas plataformas negras horrendas con el dedo afuera que te vi una vez en Medianoche. Desde ese momento dije: o a esta mujer le vamos cambiando el estilo, o estamos perdidos. En fin, quizá no te guste el taco aguja, o te sea muy incómodo, pero digamos que variedad de tacos y zapatos hay en todas partes, así que no nos debería costar mucho dar con el adecuado, pero evitemos esos de viejita, ya, please???

** Aún no te he visto con cartera, y si no usas, creo que es el momento de empezar a usar una linda, discreta y que combine con los zapatos, obvio!

Creo que eso es todo, espero que no se me haya quedado nada en el tintero, si es así, seguiré complementando esto, ya??

En resumen Michelle, vístete de acuerdo al cargo que tendrás a partir de marzo, ¿OK?. Si no quieres escuchar los consejos de una ciudadana anónima como yo, te recomiendo que te juntes más con Ximena Rincón, ella te puede dar algunos consejos que te pueden servir, aunque a veces ha tenido sus bajones, pero sin duda es una de las pocas mujeres de la Concertación que puede dar lección de estilo por esos lados.

** Aquí va una foto para reafirmar todo lo que he dicho, vean lo regia que se ve Doña Luisa, con esos colores. Sencilla, pero elegante. Michelle en cambio, insiste con los colores damascos y pasteles....

miércoles 14 de diciembre de 2005

Qué días...

Han sido días intensos, por eso no he pasado por estos lados. Las últimas semanas han sido muy heavys, ando muerta de sueño, estoy cansada, estresada, ansiosa, etc. (Los que saben, saben, los que no, ya sabrán por qué).

El lunes 12 de diciembre falleció la amiga de mi amiga. Una pena, pero al final ella está descansando tranquila y ahora queda que su familia se pueda recuperar de la pérdida...

Ando de los más fome que hay. Mañana voy a Juanes, quizá de ahí salga alguna historia digna de contar.

martes 22 de noviembre de 2005

Cambio de switch

Infidelidad: un problema de costos y de logística

Hay un viejo dicho que cuenta que existen dos tipos de mujeres: las que tiran y las que vuelan. Aplicando esa forma de expresar un juicio, me atrevo a decir que hay dos tipos de hombres: los que serían infieles y los que vuelan.


Todavía no conozco uno que pueda saltar de un décimo piso y sobrevivir. Menos he conocido a alguien de mi género que, abiertamente o si no con tres Cuba Libre en el cuerpo, no termine confesando que le encantaría acostarse con otra mujer que no sea la suya. No por falta de amor ni por quejas a la sexualidad que tiene con su pareja, sino por el puro gusto de volver a conquistar, oler otro olor, tocar otra piel y meter un gol en canchas desconocidas.

Es un tema habitual en cualquier conversación de Club de Toby, especialmente cuando llegan las noches tibias y cualquier restaurante o bar se llena de guapas que ostentan sus escotes. Lo más interesante del asunto, eso sí, es hablar de las razones por las que la mayoría finalmente se inhibe, reprime, censura o, dicho por un relacionador público de la especie, opta por el camino más íntegro. Veamos.

Costo versus beneficio es una de las variables que más se repiten. La idea es simple: cuánto vale una canita al aire contra la posibilidad de perder un matrimonio; romper una familia; alejarse de los hijos; tener que arrendar algo, además de seguir pagando las cuotas de la casa; morirse de pena por meses o años; aprender a cocinar; volver a preocuparse de la facha para reinsertarse en el mercado de los solteros, y un larguísimo etcétera.

Pero ese no es el único argumento. Hay otro que tiene que ver con lo insufrible de logística que implica una infidelidad. Partiendo de la base que un hombre promedio preferiría mil veces portarse mal con una mujer equis que con una prostituta (aunque esta última claramente represente menos riesgos de ser pillado), hay toda una mecánica hipercompleja que empieza por el dónde. A menos de que uno tenga la infinita suerte de que ella sea soltera o separada y viva sola, hay que pensar en un lugar neutral. Y ahí aparece el motel. ¡Buajjj! Después de haber vivido en un departamento de soltero por meses y hasta por años, cuesta asumir que uno tiene que volver al lugar que era la única opción a los 17 años. Es un retroceso evidente, caro y más encima antihigiénico, especialmente si uno compara su propia cama de impecables sábanas con ese dudoso catre king size que ha sido infinitamente manoseado.

¿Qué otra queda? ¿Arrendar un departamento? O sea, cuánta gente puede pagar dos lugares al mismo tiempo? No way. ¿El auto? Volvemos al tema de actuar como púberes y más encima nos arriesgamos a un asalto o a que nos vean y nos delaten. ¿La propia casa cuando la señora y los hijos se van fuera el fin de semana y uno se queda "trabajando"? Eso es peor que ser infiel en la escala de los descarados. Es ser un desgraciado, es perderle el respeto a lo mínimo. Descartado.

Sigamos con el cómo. Se necesita una red de ingeniería social para mantener las apariencias, en caso de pensar en una infidelidad compulsiva. Eso implica desde la secretaria hasta los compañeros de trabajo, los amigos y hasta algún pariente de confianza, comprometidos con la causa. Si se trata de algo ocasional, igual hay que pensar en el celular (¿lo apago, lo dejo en silencio, lo contesto cara de palo?); el pago en efectivo (la tarjeta de crédito ha eliminado a varios); el horario (¿en la mañana mientras se supone que estoy en el gimnasio o en la hora de almuerzo?); los olores postdelito (si la fórmula es la ducha, ojo que no sea un jabón o champú distintos), y hasta hay que practicar la narración del día por si preguntan qué fue de nuestra vida.

Demasiado complicado. Más fácil es seguir soñando, compartir las fantasías con los amigos y, una vez cada dos años, meterse a un topless caro para sentirse mujeriego. Aunque sea sólo mirando.

(Columna aparecida el domingo recién pasado en la revista Mujer de La Tercera)

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.... Debía poner esta columna aquí. No tengo muy claro aún por qué. Pero siento que tenía que estar. ¿Para qué?

- Para que las chicas sepan cómo piensan sus parejas, amigos, padres, etc. Pero más allá de eso, para rescatar la simpleza del pensamiento masculino. ¿Se dan cuenta lo fácil que sería pensar así? Nos evitaríamos un montón de rollos, una larga lista de culpas, autoflagelaciones varias, y pensamientos represivos.

Pero ojo, que tampoco nos debemos creer el cuento que hay tanta simpleza detrás, miren que la logística es algo MUY importante (pos que esto no es así no más, las cosas se deben planificar, que para estos trotes hay que aplicar neurona). Y lo otro, que yo creo que para los hombres es LO MÁS IMPORTANTE: EL DINERO. Claro, porque tener dos sucursales sale caro, porque si te pillan y te separas la bruja de tu mujer te va a consumir como una vil sanguijuela todo tu dinero, los ahorros de toda tu vida, todo lo que has conseguido con el sudor de tu frente....!!!

Entonces, ¿cuál es la alternativa? Portarse bien, pasar piola, mirar como loco y ponerse turnio cuando ven a una mina de su gusto, y lo otro, hacerse el choro e irse al topless de moda y jurar que las minas que les bailan sensualmente lo hacen porque los encuentran guapos e interesantes...

Ya, y? Pos, nada. ¿Chicas, qué les parece si empezamos a cambiar el switch y nos ponemos a pensar como los hombres, a ver cómo nos va? (Y cómo les va a ellos también?).

PD: Algo nada que ver con lo que escribí arriba: Dios existe. Baila flamenco, se llama Farruquito y baila como los dioses del Olimpo. Además, es guapo.